¿En qué consiste la coprofagia canina?

Una de las costumbres más desagradables que puede tener un perro es la coprofagia. Se trata de un hábito que consiste en el consumo de excremento. Este fenómeno puede manifestarse en tres maneras diferentes.
La primera de ellas ocurre cuando el perro consume su propio excremento. El segundo tipo de coprofagia se da cuando el animal come las heces de otros de su misma especie. Por último, puede ocurrir que tu mascota busque alimentarse con el excremento de animales de una especie diferente.
En cualquiera de los casos nuestra función está claramente definida: en primer lugar observar si existe algún indicio de que nuestro perro tenga esta tendencia. En segundo lugar, retirar todo tipo de excremento para que no se encuentre al alcance de nuestra mascota. Por último, y muy importante de resaltar, el adiestramiento de nuestro perro es fundamental durante sus primeros meses de vida, donde reforzaremos las conductas esperadas y reprenderemos las que, como en este caso, no correspondan.
Las causas que llevan a un perro a tener este tipo de comportamiento son bastante variadas: aburrimiento, ansiedad por separación, estrés, imitación de la conducta de otros animales, problemas alimenticios, entre otros posibles motivos.
